Tres días de naufragio y luz: Mi paso por El Granero de Juanan Requena

Hay lugares que no se visitan, se habitan con el alma. El Granero, la casa-estudio de Juanan Requena, es uno de ellos. No es solo un taller de fotografía; es una invitación a desaprender el orden del mundo para encontrar nuestra propia mirada entre cajas de cartón, cinta de carrocero y el olor del café recién hecho.

Aquí os cuento cómo fueron estos tres días de deriva creativa:

Día 1: La biblioteca de los vientos y la mirada lenta

El primer día en El Granero es un ejercicio de aterrizaje. Juanan nos recibe abriendo su «biblioteca infinita». No son solo fotolibros; son objetos vivos que pasan de mano en mano.

Pasamos horas hojeando joyas de la edición independiente, aprendiendo que un libro no es solo papel, sino un ritmo, un silencio, una textura. Mirar el trabajo de otros de la mano de Juanan es como desarmar un reloj para ver cómo funciona el tiempo: entendemos la importancia de la secuencia, del espacio en blanco y de cómo una imagen puede «gritar» o «susurrar» dependiendo de quién la acompañe.

Día 2: Destripar la propia mirada (El taller del «yo»)

El segundo día es el más intenso. Es el momento de poner nuestros propios trabajos sobre la mesa. Pero en El Granero no se viene a recibir una crítica técnica fría; se viene a escuchar lo que nuestras fotos intentan decirnos.

Con la guía generosa y radical de Juanan, empezamos a «destrozar» con amor nuestros proyectos. Cortamos, pegamos, anotamos en los márgenes. Miramos nuestras fotos no como archivos digitales, sino como fragmentos de una memoria que necesita ser ordenada. Es un día de catarsis creativa donde el error se convierte en hallazgo y donde comprendemos que nuestra biografía es el mejor material de trabajo.

Día 3: La construcción del nido (El objeto final)

Nos vamos con un objeto entre las manos, pero sobre todo con una certeza en el pecho: que la fotografía es un acto de resistencia poética. Tres días después, El Granero se queda atrás, pero nos llevamos el mapa para seguir perdiéndonos en nuestro propio camino creativo.

A veces, los momentos más sencillos contienen la sabiduría más profunda. Deja que tus pensamientos se calmen, y la claridad llegará a ti. Utiliza este espacio de citas para compartir algo inspirador o reflexivo, alineado perfectamente con el tema de tu artículo.


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